Mente de Tiburón
No todos compartimos esta filosofía de emprendimiento.

¡Sé que tiene tiempo que no escribo, pero he vuelto!
Me gustaría empezar este 2022, con un mensaje con tintes de enseñanza, si bien no es nada nuevo, creo que podría ser útil para aquellos que están constante renovación, asimilan los cambios con serenidad y en general buscan su tranquilidad tanto en los negocios como en la vida diaria.
Seguido escucho un podcast — el cuál les recomiendo — se llama “ Entiende tu mente”, y recién este 2022 subieron un episodio que habla del cambio de opinión , el episodio parte cuando Luis Muriño, el psicólogo que lleva parte de la conversación en la mesa de debate, plantea que recientemente ha encontrado información que le ha hecho cambiar de parecer, respecto a ciertas posturas psicológicas que ha defendido años atrás, entonces se ve frente al espejo con sorpresa, porque admite que no ha sido fácil admitir que las posturas que tuvo tiempo atrás, ahora no son válidas para él y su profesión.
Pongo esto en contexto, porque he encontrado mi “Cambio de opinión” de este 2021–2022, internamente, nunca me he sentido cómodo con la idea de “ Ser el más chingón”, porque se liga directamente con la perfección y he aprendido con el tiempo que ese concepto es idealizar algo que no es humano, porque como humanos, somos imperfectos. Entonces en la marcha también te encuentras con posturas — por así decirlo — que enfatizan esta idea de “ Ser el mejor”, “ ir por todo”, “ganar ante todo”, “ no ser mediocre” lo que hoy se conoce como“ Mente de Tiburón”. Posiblemente ya sepan a donde quiero llegar con esto, pero trataré de desarrollar lo más breve mis puntos.
Busqué en foros web acerca de lo que la gente opina de este concepto y encontré que muchos coinciden con el mío, me parece que la mentalidad de Tiburón es ser asertivo, tener confianza plena en ti, buscar el éxito a través de los objetivos te propongas, no distraerse de la meta, nunca rendirse… en pocas palabras dependes sólo de ti. Hace tiempo me parecía sano tener una mentalidad así, individual, porque según mi experiencia sólo dependía de mi salir adelante, pero conforme ha pasado el tiempo y con nueva información, veo que no todos los emprendedores pensamos así, — lo cuál me da mucho gusto — porque pienso que en la práctica de una mentalidad así, salen a flote valores que no son motivo de celebrar. También creo que con el tiempo este concepto se ha transformado, mutó a tal grado donde muchos empresarios son menos éticos, menos sensibles, menos tolerantes, menos humanos.
Si tienes oportunidad, existe un libro que se llama: “ Mentalidad de Tiburón” Las 13 leyes” de Manuel Sotomayor.
Cuando estás “metido en los negocios”, empiezas a darte cuenta que si existen personajes que llevan a la práctica esta mentalidad, porque se expresan de una manera tan individualista, que a veces da miedo. Podría escribir 6 párrafos describiendo como se comportan estos personajes, pero en resumen, son personas que venderán ideas de grupo, unión, trabajo colectivo, aunque la lectura es que siempre el beneficio propio es primero, siguen el pensamiento asertivo pero a costa de lo que sea, demeritan el trabajo ajeno a menos que sea para su beneficio.
Entonces aquí es donde entra mi cambio de opinión; respecto a la mentalidad de tiburón, me sentía identificado con la idea de estar siempre en movimiento, de auto reconocerse, plantear objetivos, mente enfocada y mucha tenacidad, pero conforme ha pasado el tiempo, veo que su aplicación en la vida real no coincide con mis valores. Veo en estos personajes una constante: siempre buscan llevar todo a sus términos, ceden el mínimo, se aprovechan de la inexperiencia del otro, les cuesta trabajo ver que otros tienen éxito en “ su mercado”, maquillan los resultados o la verdad, son egocéntricos y narcicistas; entonces por todo eso y más, es que no tengo mente de tiburón, o al menos, esa perspectiva en los negocios, no va conmigo
Posiblemente quienes tengan experiencia en los negocios argumentarán, que “ Así son las cosas” “ Es la ley del más fuerte” “ Ganar o morir”… bla bla bla. No creo que esa deba ser la forma en como uno progresa, avanza, crece. No a través de los demás, no a través de contaminar el sueño de otros, de vender humo y engañar a otros, “ chingándose a otros para que no lo chinguen a uno primero”, o sea, estamos hablando de seguir generando desconfianza entre personas y que derive en menos sociedades justas.
En futuras entradas hablaré sobre lo que bautizaré como Emprendimiento Ecuánime, porque creo que muchos de nosotros no solo vemos la ventaja individual al desarrollar un emprendimiento, cuando el progreso es colectivo y si se gestiona sanamente hay valores fuera de los números, la venta, el margen, la utilidad, todo lo frío de un emprendimiento.
Si llegaste hasta este punto te agradezco, pero cuéntame ¿Cuál ha sido tu más reciente “ cambio de opinión”?
Hasta la próxima entrada.